«Faber est suae quisque fortunae»

(Apio Claudio)

«Hinc tibi certandi bona parcendique uoluptas:

quos timuit superat, quos superauit amat»

(Rutilio Namaciano)

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viernes, 24 de febrero de 2017

El sistema financiero y su histórica y estrecha relación con el arte y la cultura

“Ah, Jesus. I wish you could see this. Light ́s coming up. I ́ve never seen a painting that captures the beauty of the ocean at a moment like this”.


“This painting here. I bought it ten years ago for  60.000 dollars. I could sell it today for 600.000”. 

(Gordon Gekko en “Wall Street” - Oliver Stone,  1987-)

Sin necesidad de remontarnos a antecedentes más remotos, es constatable a simple vista la relación existente entre la banca que se formó a finales de la Edad Media y el comienzo del Renacimiento, en la que se inspira el sistema financiero actual, y el arte y la cultura, en todas sus manifestaciones.

La relación del mundo de las finanzas, más en general, con el arte y la cultura se ha mantenido e intensificado a lo largo del tiempo hasta nuestros días, como muestran algunos edificios singulares en los que las entidades financieras desarrollan su actividad, o que, simplemente, son de su propiedad, o las colecciones artísticas que estas instituciones exponen al público con carácter permanente o transitorio.

La mención conjunta a la banca y al Renacimiento, nos obliga, en primer lugar, a posar nuestra mirada en la Italia renacentista, en la Toscana. Precisamente, el banco en funcionamiento más antiguo del mundo es Banca Monte dei Paschi di Siena S.p.A., que trae origen del Monte de Piedad Siena, creado en 1472.


miércoles, 10 de agosto de 2016

De mercaderes (y banqueros) a mecenas

(Jacques Le Goff, Mercaderes y banqueros de la Edad Media, 2ª ed., Alianza Editorial, Madrid, 2014, pág. 94)

“Pero esta evolución, acentuada y acelerada por la historia económica, no está relacionada con ella de un modo absoluto. Se trata de un movimiento natural que, en nuestra época, dirige al mercader del negocio hacia la propiedad inmobiliaria y terrateniente. En la juventud son los viajes; en la edad madura los negocios sedentarios; en la vejez un semirretiro en sus tierras. Más todavía que una cuestión de edad se trata de una cuestión generacional. El padre, creador de la empresa, aun en el caso de que ya en el inicio dispusiera de cierta fortuna, hace de ella su vida, a ella consagra su tiempo, sus problemas, su dinero. Los hijos o los nietos, criados en un ambiente desahogado que por su educación han recibido a la vez el gusto de la cultura y la sensibilidad por las cosas artísticas, dedican menos tiempo a los negocios y más a los gastos personales: placeres espirituales y placeres no tan nobles. Después de los que lo amasan, los que lo disfrutan. Después de los medievales que únicamente son mercaderes, los mercaderes-artistas. Modernamente Thomas Mann, en Los Buddenbrook, ha descrito esta evolución en el marco de una vieja ciudad de la Alemania hanseática, una evolución que fue frecuente en la Edad Media. Una célebre ilustración de ello la hallamos en la familia de los Medicis. Desde Cosme hasta Lorenzo, el dinero que destinan a financiar el Renacimiento florentino se echa en falta en los negocios de la firma familiar”.